Amor eterno para las chicas de la noche del jueves

Amor eterno para las chicas de la noche del jueves.

Las que se miraron sin hablar para ver si les gustaba el rock y los buenos momentos.

No hay nada más lindo que un te amo mucho, mucho más que un amigo que tiene que vérselas con el corazón.

Siente como conmigo te sientes bien, y no te preocupes.

Que yo te amo mucho, mucho más que en la cama: en mi vida.

Y no me importa lo que no se puede decir, como el viento temblando en tus manos.

Amor eterno para las chicas de la noche del jueves.

Amor eterno para nosotras.

Noche 1.

Estoy embarazada.

Ha venido por sorpresa. Aún no sé ni quién ha sido.

Al principio pensaba en mi pareja, pero una mujer no puede hacerle un hijo a otra así como así.

Entonces le he preguntado a mi madre qué ha podido ser, y se ha enfadado conmigo. “Te está bien, por pendón”. Pero luego me ha preguntado qué nombre le íbamos a poner. Se refería a mi pareja, que aún no sabe nada, y yo. Le he soltado los dos primeros nombres de chico y los dos primeros de chica que me han venido a la cabeza. Pero luego he recordado que no quiero tener hijos, así que le he rogado que me acompañara a sacármelo de las entrañas.

De modo que me ha acompañado a una clínica. Una vez dentro, un cura nos barra el paso. Le he confesado lo que quería hacer y me ha dejado ir un sermón sobre el pecado que estaba a punto de cometer. Me ha dicho que no hay ningún problema en que mi pareja sea una mujer, pero que el hijo debemos tenerlo.

Me ha entrado el pánico. Le he chillado a la cara, lo he insultado, lo he tirado al suelo y he salido corriendo de la Iglesia en la que resultaba estar.

Vamos a otra clínica donde me hacen hacer mil pruebas que no tienen nada que ver con mi embarazo. Pierden tanto tiempo que la barriga empieza a crecerme y me asusto cada vez más.

Los empleados de la clínica me ofrecen ropa de mi nueva talla. Yo les digo que no me gusta esa ropa, que es demasiado colorida para una chica que no quiere tener un hijo. Me peleo con un montón de gente que quiere ponerme un vestido que tape mi enorme barriga de embarazada.

Despierto. Me ha venido la regla.

¡Hola Mundo!

En este apartado iré publicando periódicamente reflexiones, escritos o relatos indagando a través de la palabra entre el mundo de la ficción y nuestra realidad contemporánea, que por otra parte también tiene bastante de ficcional. Espero que os guste, lectores.

Quizás la función del arte sea la de recordarnos que no podemos dominarlo todo. Que no todo es susceptible de ser transformado en saber científico, y que siempre habrá algo que escape de nuestra comprensión, como escapa el arte de la objetivación. El arte nos recuerda que seguimos siendo animales y nos devuelve el vínculo con nuestras raíces más naturales e instintivas. El arte escapa del progreso técnico y lineal que la Modernidad nos quiere imponer y vuela libre hacia regiones incategorizables en un sistema que adora la categorización.

Lara Belmonte.